sábado, 12 de marzo de 2016

Anécdotas de una inútil.

 *abre Spotify* *pone The Weeknd* *empieza a escribir*

 Al fin estoy desde la computadora así que si esta entrada sale horrible ya es mi culpa y no de Blogger en el celu.

 Hoy me desperté con un humor del orto y cuando me levanté para ir al baño me llevé la puerta puesta, por lo que ahora tengo HERMOSO chichón en la frente. 2 días antes de mi presentación. Vamos bien por suerte.

 Gracias a esto y a mi papá que me cargaba por inútil, me acordé de todos los golpes y caídas que tuve desde chica hasta ahora. 

5 años.

 Antes mi primo vivía en la casa que está arriba de la mía y siempre bajaba para meterse con mis tíos y conmigo a la pileta. Un día estábamos jugando a uno de esos juegos boludos que juegan los pibes en la pileta y me enojé porque me hicieron perder entre los tres a propósito. Yo, muy inteligente, quise salir pero me patiné y nadie sabe cómo hice para abrirme la pera. Me tuvieron que llevar hasta lo de una vieja enfermera que vivía a dos cuadras para que me ponga tres puntos en el medio de la pera mientras puteaba porque le estaba mojando el sillón. Conclusión: tuve que dormir boca arriba por dos semanas y a mis tíos y a mi primo los cagaron a pedo. Ellos estaban mas o menos así:


9 años.

Como dije antes, mi primo vivía arriba. Yo salía de la escuela a las cinco y cuarto y mi primo a las cinco porque él iba a otra escuela por pobre. Cuando llegué a casa, lo primero que hice fue subir a jugar con él al sega.
 A eso de las siete de la tarde me pega el grito mi vieja para que baje a hacer la tarea. Ese día había llovido y yo tenía puestas unas sandalias que amaba. Cuando estaba a cinco escalones, la inútil de su servidora se patina. Al principio no me dolía, pero cuando voy entrando a mi casa siento el pie húmedo. Cuando me fijo bien, era sangre. Ahí nomas empiezo a llorar y llamar a mi mamá que cuando me escucha viene corriendo para ver qué mierda le pasaba a esta pendeja. Cuando me saca la sandalia y se fija bien, las dos vemos cómo mi dedo chiquito estaba colgando como anzuelo en una caña de pescar, lo único que evitó que no se me caiga fue un pedazo de piel (lindo, sí).
 Lo llama a mi papá para que pida el remis hasta el hospital y que le avise a mi abuela para que se quede con mis hermanos. A todo esto yo estaba sentada en el inodoro con el pie en el bidet mirando al techo y pidiéndole a Dios que por favor salve a mi dedo LITERAL (no me juzguen, esto me pasó entre las únicas dos semanas que fui a catequesis antes de que me obliguen a dejarlo porque nació mi hermano y no podían llevarme).
 Cuando llegamos al hospital me pegaron el dedo con La Gotita y me tuvieron en la cama por una semana <3

10 años.

 Era un día de lluvia y yo estaba saliendo de la escuela. A una cuadra había una casa con dos troncos cortados en el que todos los pendejos se subían y saltaban de ahí al piso para sentirse piolas. Yo nunca me subía, pero ese día me pintó lo loca y me subí. Con lluvia. Cuando a los troncos les pusieron sal para que se sequen.
 Me dí contra el piso de jeta y se me clavó una piedra en el cachete. Tuve que ir todo el camino hasta mi casa con un pañuelo en la cara porque tenía miedo de que algún compañero me vea, hasta que al fin llegamos y nos subimos a el auto de mi tío para ir al hospital. Me pusieron dos puntos y cuando iba a la escuela todos me pedían que me saque la gasa para verlos. Como era muy pelotuda muy fácil de convencer, nos agachábamos hasta que nos tape el banco y les mostraba. Todo muy lindo por suerte.

13 años.

 Fuimos mis hermanos y yo un día a la casa de mi abuela a comer pizza y la mandaron a mi hermana a buscar a mi tío porque ya estaba la comida y él estaba en su taller al lado de la casa. Como la cagona le tiene miedo a los perros y ahí había tres, no quiso ir sola y me obligaron a acompañarla. Había un auto al que le estaban arreglando la antenita que llevaba adelante y un fierro con la punta bastannnnnete peligrosa sobresalía de ahí. Cuando pasé por al lado, me lo encajé en el antebrazo y tirando para sacarlo se me hizo un tajo de 5cm. Como no me dolía, no le dije a nadie. Después de comer, mi tía pasa por atrás mío y se da cuenta. Se pusieron todos re loquitos pero como les dije que no me dolía lo único que hicieron fue limpiarme y ponerme una gasa. HIJOS DE PUTA, YO ERA PENDEJA, NO SABÍA QUE HASTA EL DÍA DE HOY IBA A TENER LA CICATRIZ DE UN TAJO RE ABIERTO. 
 Hace como dos meses que no los visito, y me parece perfecto (?.



Bueno, creo que esos fueron todos los golpes bizarros que tuve durante mi vida (sin contar todas las caídas que tuve en la peatonal de Resistencia los dos años que viví ahí). Ahora tengo que ir a continuar con unos banderines para la presentación del lunes, así que seguro escribo la semana que viene si me acuerdo.




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