martes, 23 de febrero de 2016

The Return

 Y después de 3 años de inactividad, Camiviena se dignó a regresar, con una entrada chotísima, un diseño de blog horrendo que la tablet no me deja cambiar y un nombre tan poco original que espero que Sam Smith no se sienta mal si llega a ver esto (cosa que no va a pasar).

 No voy a mencionar mi antiguo blog porque soy re forra, pero lo importante es que a partir de hoy (y cuando me acuerde) voy a escribir acá.


 Creo que sería justo explicar por qué dejé el mundo blogger estos años, y la respuesta es simple y concisa: Me mudé AL CHACO. Sí señores, a uno de los 4 hornos más molestos del noreste argentino. No les voy a mentir, la pasé de maravilla... Pero déjenme ponerlo de ésta forma:
En mi familia paterna somos 16 primos y tenemos 10 tíos, mientras que en mi familia materna somos 32 primos y tenemos 8 tios. Con tanta familia, una está acostumbrada al ruido y al compañerismo, a que siempre que necesites algo la familia esté presente. Cuando nos mudamos a Resistencia en 2013, no teníamos familia que conozcamos ahí, ni un solo tío lejano ni nada. Éramos nosotros seis (mis hermanos, mis papás y yo) contra personas con distinta tonada, distintos horarios, distinta forma de pagar el boleto del colectivo (éste último lo sufrí mucho),distinto TODO. De navidades con mesas enormes llenas pasamos a una mesita para 8 personas e incompleta. De los domingos con asado pasamos a la carne al horno porque los vecinos de arriba se quejaban por el humo que salía del balcón y los de abajo de las cenizas que caían. No teníamos nada de información sobre escuelas y demás, estábamos en medio de una ciudad extraña tratando de existir (?


 Si por el párrafo anterior se piensan que estos dos años fueron una tortura, déjenme decirles que se equivocan. Una vez adaptados (y una vez ignorada por mis "amigos" de Buenos Aires) conocimos personas de fierro, personas inolvidables, de esas que se merecen todo lo bueno que la vida da. Podían ser las 4:30 y me pedían que vaya a la plaza a las 5 con 42 grados de calor? Lo hacía. Iban a mi casa mientras dormía la siesta para ir a tomar un helado? Cazaba las pantuflas y me iba. Querían ir a la lagunita cerca de mi departamento a tomar unos mates y charlar? Ahí mismo me ponía a preparar las torta fritas para acompañar. Los recuerdos más lindos de mi vida y anécdotas inolvidables cuentan con ellos de protagonistas. No hay amistad más pura que la de estos seres humanos, y después de cambiarme tantas veces de colegio creanme que yo se los puedo asegurar.


 Creo que voy a cortar con la melancolía acá porque ya siento como se me parte el corazón en pedacitos. Las anécdotas norteñas quedarán para otro día...


 El 18 de enero de 2015 volvimos a Buenos Aires, y aunque haya sufrido mucho el tener que partir de esa ciudad tan hermosa, no puedo estar más felíz de volver con mi familia y los pocos amigos que se mantuvieron fieles a nuestra amistad.


 Hoy 24 de febrero de 2016 a las 3:10am regreso al mundo blogger tras una frustración con un trabajo de arte de mi hermana que me obligaron a hacer, y espero no desaparecer en un buen rato. 💘

No hay comentarios:

Publicar un comentario