jueves, 26 de mayo de 2016

Yo avisé que era muy colgada...

...pero qué mejor que volver hablando de algo que todos amamos, algo que jamás nos juzgará, nos odiará ni nos lastimara? Sí, hablo de comida.

Desde que soy chica la comida unió a toda la familia, ya sea un domingo de asado, un 29 de ñoquis, una navidad de comidas raras que se les ocurren a los tíos o un año nuevo con las empanadas de la abuela, siempre trajo cosas buenas. Lo lindo es descubrir una comida nueva y querer mostrarla ante todos; como cuando mi tía aprendió a hacer palmeritas y nos quiso enseñar a todos los primos, en total 7 en su momento creo, y resultó en unas mierditas quemadas y un piso lleno de azúcar, pero las comimos igual con una chocolatada, un mate y una mesa llena de risas; o como cuando mi tía empezó a trabajar de moza y trajo de una fiesta que tuvo antes de navidad un monton de porquerías re lindas a la vista que todos estaban esperando probar, pero terminaron siendo una más fea que la otra, pero como a los más chiquitos les gustaron se las comieron todas ellos. No podes acordarte de una comida con la que la hayas pasado mal, porque si estaba rica era lo más y si estaba horrible te burlabas de ella con los demas hasta llorar de la risa.

Eso ya fue, no va más. A lo de mi abuela no vamos más porque se dejó llenar la cabeza por unas personas horribles que la tienen de esclava y se cortó todo entre ella y mis tíos. Mi tía de las palmeritas se fue a Córdoba y la vemos tres veces al año máximo, y la que es moza ahora trabaja en un restaurante (demasiado cheto como para tener mesas dulces de porquerías) y no trae casi nada. Lo único que sigue igual que antes son las  navidades, exeptuando que cada año se suma un primo más a la mesa y mi mamá ya no forma parte de esa mesa porque, como seguro conté  antes, mis viejos se separaron. En año nuevo. Lindo.

Pero la comida jamás va a dejar de traer alegría. Cuando vamos a lo de mi tía, en donde está viviendo mi mamá, nos cocina tan rico que te morís.  Sobre todo cuando hace esas milanesas que compra cerca de su casa que no tienen igual, son únicas. Siempre repite la misma frase: "no sé qué le pone esa mujer a las milanesas, si las mea o las caga, pero nunca le voy a dejar de comprar". Obviamente la frase amerita una cagada de risa colectiva.

Otro ejemplo muy claro es cuando mi viejo cocina, porque no tiene idea de nada. No sabe calcular las porciones, no sabe preparar una salsa que no sea de las que ya vienen listas y no sabe medir cuánto aceite hay que poner para preparar papas fritas. Es tan bizarro verlo cocinar, no podes evitar reírte. El otro día tenía que preparar choripanes para mis dos hermanos, él y yo. Ninguno de mis hermanos come más de uno y yo tampoco, él es el único que podía llegar a comer dos osea que la cantidad justa de chorizos que había que poner al horno eran 5. Pero no le dije nada, quería ver qué hacía. PUSO TODA LA TIRA DE CHORIZOS. Pero seguí sin decirle nada porque ya era tarde. Comimos y pasó lo que yo predije, por lo que quedaron 3 chorizos en la heladera al pedo que yo sabía  se iba a terminar comiendo el perro. 

Pero ya me cansé de hablar de las anécdotas de los demás, vamos a hablar de las mías jejeje. Usualmente me quedo sola al mediodía hasta las 6 que llega mi padre, por lo que tengo que prepararme el almuerzo yo, que suele ser paty, milanesa, medallones de pollo o sánguches. Pero una vez lo único que había en la heladera era salsa que quedó de una pizza, 2 huevos, papas pay y un pan de pancho, y yo no tenía un mango (además de que era verano y como la morsa que soy me levanté a las 4 de la tarde). Camila, muy inteligente, preparó huevos revueltos, los mezcló con la salsa, le tiró papas pay arriba y lo acompañó con pan de pancho tostado. ALTO masterchef para pobres. Pero siempre tengo que tener un error yo, y en este xaso fue que se me subió el pensamiento de grosa a la cabeza y le quise agregar pimienta a mi menjunje para hacerme la grosa. DOS KILOS SALIERON DEL PAQUETE MASOMENOS. Como era lo único que había me la tuve que aguantar, pero para la segunda vez que lo hice cambié la pimienta por el pimentón dulce y me quedó bastannnte piola.

La última vez que me las quise dar de Masterchef fue ayer, que lo único que tenía era salsa de pizza, queso y 3 panes de panchos (porque, en mi casa, el pan de pancho no puede faltar). En un instante de iluminada por yisus corté los panes a la mitad como para hacer 6 sanguchitos, unté los dos lados con la salsa y les puse el queso en el medio, puse mis creaciones en la tostadora y esperé. De esa obra maestra lo único que puedo decir es, que la comería todos los días.

Para cerrar vamos a decir que la comida es mucho más que un alimento. Es familia, es amigos, es amor, es recuerdos, es gran parte de nuestras vidas (?

2 comentarios:

  1. Nada más triste que ir a un 15 pensando que te vas a comer la vida ya en la entrada, y que cuando llegues haya mesas y mesas con nada más que SUSHI y te cagás de hambre hasta el plato principal </3

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    1. Ay una vez fui a un 15 y en la recepción mientras esperaba que abra el salon los mozos ofrecian ravioles con salsa rosa, QUE DELICIA POR DIOS😍

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